Hace días hablé con un amigo, él me decía que era mejor no tener ilusión, no emocionarse con lo que estaba por llegar. Yo me negué en rotundo a su perspectiva, le mentí diciendo que era mejor ilsuionarse por la vida y sentirse emocionado por lo que legara a suceder. Le mentí a él y a mi misma. Mi experiencia comparte la misma opinión que mi amigo, pero como ser negativa delante de alguien que neecsita ánimos. Y ahí está el karma, destino, Dios o como cada uno de vosotros lo llaméis, para darme en toda la cara por mis absurdas palabras. Solo bastaron 24 horas para hacerme ver que es mejor no ilusionarse y que la emoción anticipada no sirve de nada.
Sin ánimo de ofender a lo optimistas de la vida, a los emocionados y a los ilusionados...a mi no me quedan cosas en las creer.
Txaski
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


2 respuestas:
Siempre podrás creer en la gente que está ahí, ¡aunque no te des cuenta!
como diría una canción:<< No todo es blanco o negro, es gris. Todo depende del matiz, busca y aprende a distinguir>>.
No seas optimista ni pesimista, combina.
Un besito ;D
Yo creo q diste la respuesta correcta, pues ese amigo buscaba esa respuesta. Lo de ilusionarse o no, bueno, en mi caso es bastante incosciente y cuanto menos te quieres ilusionar, más te ilusionas... Por lo que yo opto por ser realista: me ilusiono, sí, pero sabiendo si esa ilusión es real o un mero sueño...
Un besito!!
-Idoia-
Publicar un comentario en la entrada