martes, 18 de octubre de 2011

Invisibilidad

 ¿Alguna vez os habéis sentido invisibles?

Yo sí y muchas veces. Esa sensación de estar en mitad de un montón de gente y que nadie te vea o no te haga caso. ¿Nunca os ha pasado elegir poneros en el medio de una mesa en un restaurante, para así garantizaros la conversación y finalmente quedaros en la mitad de dos charlas la mar de interesantes? A mí sí. O ir paseando por la calle y que alguien te empuje al pasar por no verte, o cuando se te cuelan en la cola del supermercado, autobús o panadería. Que sensación más asquerosa.

Esa invisibilidad que a veces sentimos no es más que el resultado de lo que mostramos. Nunca nos verán si no nos dejamos ver, igual que lo que repetimos hasta hartarnos, no sin dejar de tener razón, de que nunca nos querrán si no nos queremos nosotros primero. Pues bien, hoy he tenido una conversación sobre la vida y la forma en la que tomamos las riendas de esta con una amiga y he decidido que quiero dejar de ser invisible.


¿Habrá tenido resultado? No lo tengo muy claro pero da la casualidad de que hoy al llegar casa, mientras me acercaba al ascensor un joven vecino de mi edad ha salido de éste y se ha acercado hacia mí con intención de salir por el portal. Para sorpresa mía al verme a retrocedido sobre sus pasos (Dato: más de medio portal, y eso que es largo) y me ha sostenido la puerta del ascensor. Tras darle las gracias y decirle que no hacia falta se ha despedido con un "Hasta luego guapa". Quizás os parece una tonteria, pero ¿habré dejado de ser invisble?

1 respuestas:

Anónimo dijo...

¿Alguna vez has sido invisible? No lo creo. Porque, aún cuando pienses que es así, siempre hay alguien que seguro te tiene en su mente. Te parece que eres invisible, pero sólo a primera vista, si ahondas un poco más, verás que no es así.

¿Para ese muchacho?, a lo mejor sí ha sido así, o quizás ha sido un paso más en esta vida tan dicarachera, o es el punto de partido hacia un rumbo que sólo el destino conoce... y sólo el tiempo puede resolver estos misterios, ¿no crees?.